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Lo tenía todo en contra, los medios de comunicación, las encuestas, los lobby más poderosos del país. Tenía en contra a Robert Downey Jr. y a Scarlett Johansson. Sin embargo, queridos míos, hoy ya se dice en el mundo: Donald Trump Presidente.

Cada mes de diciembre, la prestigiosa revista Time elige a “la persona del año” y le dedica toda su portada. Este 2016 se la ha llevado el Donald Trump Presidente.

Es curioso cómo, tan sólo unos meses antes, en agosto, la portada tenía al mismo personaje pero en la versión más plástica del personaje. No veníamos al Donald Trump Presidente, sino a su muñeco de cera derretido.

Los malos también ganan

¿Quién dijo que el bien siempre triunfa? Alguno de esos irritantes optimistas, seguro. Pues se equivocaron. En el mundo de las infinitas posibilidades todo puede ocurrir.

Ya vimos en el post ¿Y si tu Marca Personal apesta? (el poder de los malos) cómo el concepto de “bueno” o “malo” no es relevante en el mundo de la marca personal o de la imagen pública. Se puede tener una imagen pública nefasta y ganar las elecciones. No me creas, lee los periódicos.

Lo bueno de ser el malo

Si tu marca personal está cimentada sobre una imagen de ángel celestial, cualquier salida del tiesto te hará tener una crisis de imagen.

Pero no sólo eso, en cuestión de seguidores, los malos también ganan. Las personas que perciben como “positivos” los mensajes que lanza Donald Trump tienen anchas las espaldas, es decir, aceptan mucho mejor las salidas de tono o todo aquello que es políticamente incorrecto. Sus seguidores valora positivamente mensajes que, en otro candidato, serían motivo de condena directa al fuego eterno.

Cuando se trata de errores de imagen, aquellos cometidos por los malos son mejor aceptados que aquellos cometidos por los buenos.

Angeles Vs demonios = ganan los demonios

¿Por qué Donald Trump ganó las elecciones?

Esa ecuación tiene muchas equis. Sin embargo, en lo que respecta a la imagen pública, la respuesta es sencilla: por coherencia.

La gente le creyó. Gustaría más o gustaría menos, pero fue sincero con la esencia de su personaje. Brutalmente sincero. Agresivamente sincero. Explosivamente sincero. Encontró la coherencia en sus actos y lanzó sus mensajes. No estoy diciendo que esté de acuerdo, estoy diciendo que su estrategia de campaña fue ser él mismo.

Donald Trump dijo A, pensó A e hizo A en su campaña electoral. #DonaldTrump #EEUU #CampañasElectorales Clic para tuitear

Tan sencillo y tan complicado como eso. Como siempre digo, el secreto para tener una buena imagen pública no es más que tener coherencia en todos los mensajes que lanzas. El equilibrio es complicado pero es la clave.

¿Por qué Hillary Clinton perdió las elecciones?

Esa ecuación también tiene muchas equis, pero volvemos a lo mismo. Su imagen pública no tenía coherencia. La gente no se la creyó. No convenció y no venció.

Hillary se centro en las grandes ciudades. Trump amplió el abanico.

Hillary tenía a los medios de comunicación a su favor. Trump barrió en redes sociales.

Hillary puso a su lado a los actores. Trump al pueblo llano.

Y es que, el mal candidato hizo una buena campaña y ganó. Y quien parecía la mejor candidata de ambos, hizo una mala campaña y perdió. Cosas que pasan en Estados Unidos de América.

Hoy hablamos de Donald Trump Presidente. Por el bien de todos espero que sea un buen Presidente. El tiempo dirá.

 

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