Una buena primera impresión puede ser la puerta que se te abra ante los demás o, por contra, la puerta que se te cierre en las narices.

¿Has entrado alguna vez en una tienda sólo porque te atraía el escaparate? Yo también.

¿Has criticado o alabado a una persona simplemente al verla? soy culpable.

¿En algún momento te has comprado impulsivamente un artículo que no necesitabas? levanto la mano.

Y es que juzgamos y hacemos elecciones muy rápido. Un simple instante y aprobamos o suspendemos a una persona por los motivos que sean. Unos segundos y nos convertimos en jueces, sentenciando a los demás y convirtiéndoles en demonios o en ángeles.

¿Por qué le doy tanta importancia a la primera impresión?

  • Tu imagen se mantiene en el tiempo en la mente de los demás: hay personas que sólo van a verte una vez, quizás por unos minutos y sin embargo, la imagen que les transmitas perdurará mucho más tiempo en su memoria. 
  • Los demás hacen un juicio de valor sobre ti: te guste o no, lo creas o no, te parezca bien o no y lo quieras o no. Es algo que hacemos todos, también tú. Juzgamos cosas y personas por tu apariencia externa. Más adelante este juicio puede variar, dependerá de muchos otros factores pero, en la mayoría de las veces no tenemos una segunda oportunidad.
  • Eres el responsable de tu imagen: tú decides qué vas a hacer con ella, si vas a comenzar a cuidarla, si quieres comunicar a los demás lo que realmente eres o vas a dejar que se formen una imagen irreal sobre ti.

Causar una primera buena impresión marcará la diferencia entre el éxito o el fracaso de tu imagen.

Debemos cuidar nuestra imagen y los mensajes que transmitimos a los demás, sobre todo cuando nuestra imagen profesional está en juego. No se trata sólo de nosotros como personas sino de lo que representamos.

Los trabajadores de una marca, son la imagen  de esa marca. Mucho más allá de su horario de trabajo. Empresas como Apple o Disney lo saben y escogen minuciosamente a sus empleados.

Tu imagen personal y profesional están estrechamente ligadas, sino muy difícil separar una de otra Clic para tuitear

Es muy importante que tengas en cuenta estas tres cuestiones a la hora de crearte trabajar tu imagen pública:

  • ¿Quién soy?
  • ¿Cómo me ven los demás?
  • ¿Dónde estoy?
  • ¿Qué quiero llegar a ser?
  • ¿Cuál es mi público objetivo?
  • ¿Qué necesitan?

Las respuestas serán las bases sobre la que los consultores de imagen y comunicación pública trabajaremos para crear, corregir o mejorar tu imagen y que llegues a tener la mejor reputación dentro de tu sector.

En 2013, la prestigiosa revista ‘Forbes‘ realizó un estudio en una plaza de Praga para demostrar que la apariencia sí importa,que una primera buena impresión puede marcar la diferencia hasta el extremo de ayudar o no a alguien.

Grabaron en vídeo a dos actores comportándose de igual manera: llegaban a una zona pública con gente y fingían sentirse mal, caerse al suelo y pedir ayuda. El primer actor llevaba puesto unos vaqueros y su aspecto era muy informal. El segundo actor iba vestido con traje y corbata.

¿Qué creéis que pasó? Cuando se grabó la escena con el primer actor nadie se acercó para auxiliarle a pesar de sus múltiples peticiones de socorro, solamente un policía que pasaba por allí se decidió a ayudarle 15 minutos más tarde. Cuando actuó el segundo actor se puede observar como, en menos de diez segundos, se le aproximan bastantes personas hasta el punto de rodearle para prestarle ayuda. 

Este es un ejemplo muy drástico pero real. ¿Eras consciente de la importancia de una buena primera impresión? ¿Has vivido alguna situación parecida? ¿En algún momento te has sentido rechazado por tu aspecto? ¿Has excluido a alguien a simple vista? Deja un comentario y cuéntanos tu experiencia.

¡Un saludo amigos! podemos seguir hablando de este y otros temas en @Maribahe o en la cuenta de Facebook María Bahe & Co.