excuse meLas personas se interrumpen cuando discuten. Es así, natural. Es sano. No somos robots con tiempos controlados. Pero en los debates políticos la cosa tiene que ser más calmada, (¿será que la política es el arte de darse bofetadas educadamente….? o así  era antes, en tiempos de Mari Castaña).

En las discusiones normales, las personas se pisan al hablar. ¿Te imaginas estar discutiendo con tu pareja con un cronómetro en la mano?

– “¿¿¿Estas tonto o qué???, eres un piiiiiii y tus ideas son una gran bola de piiiiiii…”    ¡¡TIEMPO!! ¡TU TURNO!

Le quitaría toda la gracia al asunto.

A mi me hacen gracia las salidas de tono de las personas altamente educadas. Entre otras cosas porque son tan tajantes como estiradas. Tan rotundas como ofensivas y tan sarcásticas como graciosas.

EXCUSE ME, I´M TALKING

En Estados Unidos se ha liado por el corte que le pegó Bernie Sanders a Hillary Clinton.

No la insultó, despreció o mandó callar de malas maneras. Simplemente le dijo una frase muy educada “Excuse me, I´m talking“, (“disculpe, estoy hablando“). Eso sí, con la mano levantada a modo de ilustrador, como decimos los “kinésicos“. Ni siquiera le dijo “sorry, i´m talking“, sino “excuse me“, la manera más educada y formal.

Y es que Bernie es todo un Señor. Tan tranquilo siempre que esta frase se ha considerado una “salida de tono”. No tanto por las palabras en sí sino por la manera de decirlo. Ni tan siquiera la miró a la cara, como se hacen las verdaderas ofensas, despectivamente. Le faltó añadir un “My Lady” al final.

Pues se ha liado. Parece ser que hay diferencias entre debate con un hombre y una mujer, hay “diferentes estándares”, según le asesoraron varias expertas a Hillary Clinton en el Washington Post (en inglés).

A Hillary se le ha criticado por “chillar en exceso” a sus contrincantes masculinos. Pero, digo yo, lo de”masculinos” sobra, no es cuestión de que Hillary chille a los hombres, sino de que Hillary chilla a todo bicho viviente cuando debate. Y, en esta carrera presidencial, sólo hay hombres contrincantes, queridos.

Pero se ha liado porque el bueno de Bernie Sanders levantó la mano y dijo “excuse me, i´m talking“.

Tengo que confesar que me encantan las discusiones de las personas extremadamente educadas. Sobre todo las  políticas. Soy muy fan de los debates en el Parlamento del Reino Unido. Soy muy fan en general de la política inglesa, que es, en mi opinión, la más sarcástica y avanzada de todas. Y no os confundáis, se llegan a decir verdaderas barbaridades, pero siempre con esa flema inglesa tan clasista. 

Una pena que en la actualidad, nuestro políticos estén confundiendo cercanía con vulgaridad, como dije en un post anterior: no es lo mismo.

No se es más cercano al ciudadano por quitarse la corbata o llevar los pelos al viento. La cercanía es cuestión de esencia y coherencia a la hora transmitir los mensajes. No se es más cercano por jugar al padel o correr una maratón.

Se es cercano cuando se transmite cercanía en TODOS los estímulos que se lanzan.


Llevar vaqueros pero después dejar sin comida a huerfanitos desvalidos, es lo contrario a cercanía. (Ejemplo imaginario y exagerado. Cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia).

Bueno amigos, podemos seguir hablando de imagen y comunicación pública en @Maribahe o en la página de Facebook María Bahe & Co