“¡Sonríe!”  es lo que se le suele decir a un personaje público antes de salir a escena; y allí van todos, con sus sonrisas más o menos ensayadas, más o menos  reales a enfrentarse a su público, sea éste cual sea.

El político a sus votantes, a la oposición o a sus contrincantes; el empresario a sus empleados, junta directiva  o futuros inversionistas; el famoso a la prensa o a sus fans etc….

Cuando sonríes transmites afectividad, acercamiento, calidez. Te fías de alguien que sonríe.… pero sólo cuando sonríe de verdad y eso, queridos amigos, ya no es tan fácil de conseguir.

Te doy unos pequeños apuntes para que te vayas fijando en los detalles:

  1. Se sonríe primero con los ojos, luego con la boca.
  2. Los ojos se “empequeñecen” y salen pequeñas arrugas alrededor  (se acentúan las patas de gallo).
  3. Los labios están relajados, no hay tensión en ellos y las comisuras se levantan.
  4. Las cejas suelen arquearse.
  5.  Se suelen enseñar los dientes superiores.

 

Parece algo obvio pero no lo es tanto si tenemos en cuenta que al personaje público se le entrena para sonreír de manera sincera.

De estas dos sonrisas, ¿Cuál dirías que es sincera?

SONRISA F+V

La de tu derecha es la que sonríe de manera sincera, recuerda que se sonríe primero con los ojos.

¿Te ha resultado sencillo? ¿Quieres practicar un poco?

Os dejo este link para que practiquéis y podáis llegar a diferenciar una sonrisa verdadera de una fingida ( yo  he acertado 19 de 20 😉

Besos y recuerda:  ¡SONRíE!