Nuestra mente se agobia cuando percibe algo incompleto y lo finaliza de manera automática. No nos damos cuenta de este proceso que se realiza de manera inconsciente, ajeno totalmente a nuestra voluntad o control. Y es que, según los expertos en neurociencia, no hay nada en el mundo que sea exactamente como lo percibimos, o dicho de otra manera, las cosas no son como parecen, nuestra mente las ha creado según un patrón que considera más práctico, más lógico y más fácil.

Muchas de las cosas que sentimos y percibimos no existen como las imaginamos ya que son fruto de la fantasía interior que genera nuestro propio cerebro“, esta afirmación tan desconcertante la realiza Ignacio Morgado, catedrático de psicobiología en en Instituto de Nuerociencia de la Universidad Autónoma de Barcelona.

Lo que estamos viendo en este momento es exactamente lo que nuestro cerebro nos permite ver. De hecho nuestros ojos son simplemente herramientas necesarias que transmite información al cerebro, que procesa los datos y nos muestra el resultado. Lo mismo ocurre con el resto de sentido, aunque es cierto que somos seres profundamente visuales.

Como ya os he dicho, a nuestro cerebro no le gustan las cosas incompletas, cuando percibe una de ellas la reconstruye de manera automática. Por eso es tan importante que lances tus mensajes de forma clara y correcta, para que transmitan exactamente lo que quieres. Si no lo haces, la persona que tengas enfrente completará los huecos que hayas dejado.Si no transmites tus mensajes de manera completa el cerebro de tu interlocutor rellenará los huecos que dejes creando su propia realidad Clic para tuitear

En este vídeo encontramos un claro ejemplo. Establecemos un patrón y automáticamente lo completamos.

 

¿Las emociones no existen?

Nuestra mente va más allá, se ha inventado una serie de reacciones que nos hacen actuar de diferentes maneras: las emociones.

¿Has oído alguna vez la frase “el miedo no existe pero el peligro es real“? Pues es cierta. La emoción conocida como “miedo” es un invento de nuestra mente ante un estímulo externo que entiende peligroso. No hay nada más allá de nuestra mente que sea “miedo”. Puede encontrar más información sobre esta emoción en un post que escribí hace tiempo ¿Cómo expresamos nuestras emociones?

Nuestro cerebro ha creado el miedo como una ilusión práctica relacionada con estímulos externos.

La percepción subliminal

El mito de los mensajes subliminales

Nuestro cerebro es capaz de captar cosas sin que seamos conscientes de ello. En este momento te está pasando. Tu cerebro está recibiendo información nivel inconsciente. Está captando, por ejemplo, el olor casi imperceptible que hay en el ambiente. Simplemente no te das cuenta. A esto se le llama “percepción subliminal”.

En el año 1957, el psicólogo llamado James Vicary insertó en la película “Picnic” unos mensajes muy cortos:

  • ¿Tienes hambre? come palomitas.
  • ¿Tienes sed? Bebe Coca Cola.

Estos pequeños fotogramas que aparecían de manera imperceptible pero que el cerebro del espectador recibía con claridad. Poniendo estos mensajes aumentaba de manera muy significativa el consumo de palomitas y Coca Cola. 

Aunque más adelante el propio James Picarín confesó que los resultados de su estudio estaban manipulados y no era ciertos, el efecto que la percepción subliminal provoca en nuestro cerebro es real.

Los estímulos subliminales influyen en nuestra percepción pero no en nuestra voluntad. Pueden hacer que algo nos resulte más o menos agradable sin alterar nuestra conducta Clic para tuitear

 

Como os he contado al inicio de este post, cuando nuestra mente recibe un mensaje incompleto, tiene a rellenarlo, a completarlo y no precisamente al azar sino por asociación, es decir, en base a experiencias similares. 

Conocer cómo trabaja nuestra mente y cómo construye recuerdos y emociones puede ayudarnos a transmitir de manera correcta nuestros mensajes. Puede ayudarnos a construir nuestra imagen de marca de manera coherente y eficaz, acorde con nuestros intereses y necesidades.